Lo que todo padre debe saber acerca del Instagram actualizado

Instagram actualizado

Cuando hablamos de la educación de niños mayores y adolescentes, una de las primeras preocupaciones que nos vienen a la mente son las redes sociales. En muy pocos años se han convertido en un “imprescindible” en la vida de mucha gente, especialmente (aunque no únicamente) joven. Ocupan casi la totalidad del tiempo libre de nuestros hijos, y su influencia sobre su vida y su carácter es descomunal. Se trata de un tema crucial.

Soy partidaria de posponer el uso de las redes sociales el mayor tiempo posible. Pero la realidad nos dice que cuando un niño o adolescente ha decidido tener una red social, lo va a hacer, aunque lo tenga prohibido. Lo hará en el móvil de un amigo o en el colegio. Pero lo hará. Por eso es imprescindible que los padres no formemos en todas esas aplicaciones que nuestros hijos están usando. Debemos tener la capacidad de monitorizarles, protegerles e instruirles en su uso correcto, para reducir al mínimo posible (tristemente nunca será a 0) el peligro potencial que representan.

La web Brave Parenting ha publicado un artículo excelente sobre la aplicación de moda entre los adolescentes: Instagram. Nos explica cómo funciona, de qué manera se pueden ocultar contenidos a la vista de los padres, y ofrece consejos para minimizar riesgos. Aquí lo tenéis. Espero que os sea muy útil.

Batalla por las almas

Hay unas pocas corporaciones gigantes batallando brutalmente para ganar las almas de nuestros niños (y dinero en sus bolsillos). Por “alma” me refiero a su entera existencia, y por “dinero” me refiero a miles de millones.

Aparte de Google, quien es un claro líder con sus esfuerzos por ser el primero de la clase, 3 redes sociales gigantes: Facebook, Instagram (ahora en poder de Facebook) y Snapchat están vergonzosamente copiando características unos de otros con el fin de cautivar  la atención de nuestros niños. El último año, Snapchat se colocó a la cabeza de sus competidores capturando el 79% del tiempo y las vidas de nuestros adolescentes. Fue el primer año que Facebook no se llevó la corona. Todo el mundo tomó nota y pasó a la acción.

Si las fotos que desaparecen han funcionado tan bien para Snapchat, ¿por qué no añadirlas a instagram?

Si las historias han funcionado tan bien para Snapchat, ¿por qué no añadirlas a Instagram y Facebook?

Con la adición de las nuevas características, los gurús de las redes sociales están promoviendo Instagram como la app número 1 en la que debemos estar. El decline del uso de Snapchat es grande, pero eso significa que Instagram (con sus nuevas características tipo Snapchat) será el lugar en el que nuestros hijos querrán estar.

En el pasado, Brave Parenting recomendó Instagram para la introducción en las redes sociales. Pero con la tecnología, los cambios suceden rápido, y con ello, nuestras recomendaciones cambian también.

Lo que necesitas saber acerca de Instagram

Instagram, con más de 600 millones de usuarios, es una aplicación que abarca todo, tanto para adolescentes como para adultos. Para adolescentes contiene popularidad, conversaciones privadas e irrastreables, fotos y contenidos que desaparecen, auto-promoción, pornografía y forma de conectar/ligar –todo junto en una precaria aplicación.

Es imperativo entender que esta aplicación es GRATIS porque puede VENDER las fotografías y vídeos que cuelgas, y porque los anunciantes pagan grandes sumas de dinero para obtener la atención de jóvenes niños y adolescentes. Si no estás familiarizado con la aplicación, ésto es lo que necesitas saber:

  • La característica más novedosa es Instagram Direct, que permite enviar y recibir fotos y vídeos que “expiran”. Así es como los niños compartirñan sus fotos desnudos, acuerdos de drogas y acoso –entre otras cosas. Los usuarios pueden bloquear a ciertas personas para que no les envíen mensajes o fotos, pero Instagram Direct no se puede bloquear completamente. Hay formas sencillas de conseguir capturas de pantalla de fotos de Instagram Direct fuertemente deseadas. Los cual confirma el hecho de que NADA ES PRIVADO O DESAPARECE REALMENTE en la red.
  • Las historias, como en Snapchat, en una característica añadida recientemente. En su intento de “crear conexiones más profundas” y de ayudar a la gente a “contar historias más ricas”, han añadido la posibilidad de etiquetar las historias, añadir web links, así como buscar historias a través de hashtags y localizaciones.
  • Recientemente Instagram ha sido considerada la peor aplicación para la salud mental y el bienestar en un estudio reciente. El uso de esta aplicación conduce a un aumento de la ansiedad, la depresión, el bullying y el síndrome de FOMO (“miedo a perderse algo”). Además, esta aplicación es bien conocida por destruir la autoestima de las niñas jóvenes mediante la comparación y la competición.
  • Los hashtags son muchísimos, y permiten a los usuarios buscar y “trolear” archivos de temas como #desnudossnapchat #golpeame #suicidio.
  • Usando la opción “BLOG”, los usuarios pueden tener acceso sin filtro a Facebook, Twitter, Google y Tumblr (conocido por contener abundante porno) –todo ello sin salir de la aplicación. Combinado con la capacidad de BORRAR EL HISTORIAL DE BÚSQUEDAS, se convierte en malas noticias para los padres.
  • El modo MAPA de Instagram puede ser encendido fácilmente para permitir localizar las fotos o vídeos. Esto es especialmente preocupante para niños con perfiles públicos, ya que extraños podrán conocer su localización exacta.
  • Las cuentas privadas pueden prevenir que personas no deseadas vean el contenido de tu hijo. Tú debes aprobar cualquier petición de seguir a tu hijo. No obstante, una cuenta privada no impide que tu hijo busque y siga a personas inapropiadas.
  • SPAM o FINSTA son segundas cuentas que los niños crean para esconder contenido. Ellos mantienen su cuenta original (con el mejor contenido, donde mamá me sigue), mientras que las cuentas SPAM o FINSTA las utilizan para tener una comunicación más privada con amigos cercanos.
  • Pronto, Instagra, quiere que hagas tus compras a través de la aplicación.
  • Los términos de uso de Instagram establecen que debes tener 13 años para tener una cuenta. Esto no es porque quieren proteger a los niños de 12 años, sino para protegerse ellos mismos bajo la ley COPPA. Los términos del servicio también establecen que Instagram tiene el derecho de USAR o VENDER cualquiera de tus fotos (por las que ellos cobrarán pero tú no), información personal, likes y preferencias.

Lo que necesitas hacer como padre

Primero, considera estas buenas prácticas cuando decidas permitir a tu hijo tener una red social, sea Instagram u otra.

  • Permite una sola plataforma. No hay necesidad de extender la adicción y los peligros a múltiples plataformas.
  • Crea la cuenta CON tu hijo. Debes ayudarle a crear el nombre de usuario (¿será su nombre real?) así como poner una contraseña que SOLO TÚ conozcas. Los padres necesitan enseñar a sus hijos a usar las redes sociales, y esto solo se puede hacer teniendo acceso único a la contraseña. Sin normas y estándares de uso, el cyberbullying y la vergüenza están completamente fuera de control entre los adolescentes. Los padres necesitan enseñar buen carácter monitorizando su actividad y enseñándoles amabilidad, auto-control y autoestima.
  • Haz la cuenta PRIVADA. La población mundial de las redes sociales no necesita tener acceso a tu hijo.
  • Permite amigos/seguidores con un grado de separación. Si no le permitirías a tu hijo salir con cierta persona, no necesitan ser amigos en las redes sociales. El propósito de una red social nunca debería ser acumular miles de seguidores –este es un propósito completamente equivocado. Un grado de separación con amigos.
  • Responsabilidad. Asegúrate de que hay alguien más (o tú mismo) siguiendo a tu hijo, que pueda reportarte cualquier actividad alarmante. Puede ser una tía o un tío, un hermano mayor, un mentor, su antigua canguro, o quienquiera que tengas.
  • Nada de selfies. Esta es una moda completamente normalizada en nuestra cultura. No te conformes. No hay nada de humilde, modesto ni saludable en colgar fotos de uno mismo buscando validación y alabanza.

Debido a las nuevas características evasivas que Instagram ahora ofrece, junto con la falta de control parental, Brave Prenting ya no recomienda esta aplicación como aplicación introductoria. Combinando las nuevas características con las investigaciones que verifican los problemas de salud mental, es incluso difícil recomendarla para adultos. Sus atractivas y voluminosas características son suficientes para cautivar y enganchar a adultos fuertemente auto-disciplinados. ¿Cuánto más atrapará el cerebro en desarrollo e inmaduro de un niño?

Considera si Instagram es realmente seguro y necesario para tu hijo, o no. Si tu hijo tiene 15 años o menos, nuestro consejo es que le niegues Instagram al menos hasta los 16, o incluso más tarde, dependiendo del niño. Cada niño es diferente, pero para aquellos que tienden a obsesionarse, consumir media, abrazar modas culturales y tomar riesgos, es más peligroso. Dicho de otro modo, es demasiado bueno para resistirse, lo cual lo hace peligroso.

Tu decisión de permitirla o prohibirla afectará eternamente a la persona en que se convertirá tu hijo. La aplicación pondrá a prueba su carácter, integridad valores morales y decisiones. La indecisión como padre no es una opción; no te exime de responsabilidad. La conclusión es la siguiente: si la permites, eres responsable de monitorizar y entrenar a tu hijo en el uso correcto (no el abuso).

 

Tápame mis ojos (adónde acudir cuando tengo miedo)

Tapame mis ojos

Hace unas semanas me encontraba jugando con mi sobrinita Nerea, de 3 años. Jugábamos a huir de su tío. Ella iba buscando distintos sitios para esconderse y me llamaba: “Tía Tata, men aquí” (sus padres me llaman “Tata”, así que ella me llama “tía Tata”). Al cabo de un rato, y como adulta que soy, me cansé y me senté en el sofá. Ella siguió buscando un sitio en el que esconderse. Pero al verse sola, no encontró ningún lugar en el que sentirse protegida. Después de echar un vistazo alrededor, y de evaluar sus opciones, tomó una decisión que me hizo pensar. Saltó sobre el sofá en el que yo estaba, se acurrucó junto a mí, puso mis manos delante de su cara y dijo:

-“Corre, tía Tata, tápame mis ojos.”

Tenía multitud de sitios en los que esconderse: detrás del sofá, debajo de la cama, en el cuarto de lavar, detrás de la cortina… pero ninguno de esos sitios le parecía seguro si tenía que esconderse sola. Prefirió buscar mi protección, cerrar los ojos para no ver “el peligro”, y descansar tranquila, sabiendo que yo no dejaría que su tío “la atrapase”.

Ésto me hizo pensar: “¿Dónde me refugio yo cuando tengo miedo, cuando estoy en peligro, cuando sufro,  cuando la magnitud de las decisiones a tomar supera mi capacidad para tomarlas?” Dios nos hace una propuesta para momentos como esos:

-“ Venid a Mí, todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar.” (Mt 11:28)

– “Tened ánimo, Yo soy, no temáis.” (Mt 14: 27)

– “La paz os dejo, Mi paz os doy; Yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.” (Jn 14: 27)

– “Echad toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.” (1 Ped 5: 7)

– “Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en Él confiaré: mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.” (Sal 18:2)

– “Él me esconderá en Su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de Su morada.” (Sal 27: 5)

Y así una larga lista de textos en los que Dios quiere transmitirnos un sencillo mensaje: “Hijo, las pruebas que estás pasando son duras. Y eres libre de pelear solo, si es lo que quieres. Pero si quieres, podemos pelear juntos. Lo único que tienes que hacer es refugiarte en Mí. Las pruebas no desaparecerán, pero serán menos dolorosas si te acurrucas a mi lado y me dejas que te tape los ojos. Así podrás verlas a través de los Míos. Y juntos podremos vencerlas.”

Y recordando esta experiencia, pensé: “¿Dónde se esconden nuestros hijos cuando tienen miedo, cuando son rechazados, cuando su corazón se rompe? ¿Cuál es el refugio de nuestros hijos? ¿Son sus amigos, su música, el deporte, sus videojuegos, su ordenador, la puerta cerrada de su habitación? ¿O es su hogar?”

Ojalá nuestro hogar sea un lugar al que nuestros hijos puedan acudir cuando sientan temor, ansiedad o soledad; en el que reinen la ternura, las risas y el amor; en el que encuentren el apoyo necesario para aprender a confiar de Dios; en el que, cuando se les pregunte por el lugar más especial en el que hayan estado, puedan responder:

  • “Mi casa”.

Gymkana de palabras (para potenciar la lectura en preescolares)

Gymkana de palabras

Cuando iniciamos a los niños en la lecto-escritura, nuestro objetivo principal no es que los niños consigan unir letras, sino que se conviertan en lectores. Que la lectura nunca sea una carga ni una actividad tediosa, sino que lleguen a amarla y a disfrutar con ella.

Para conseguirlo, es muy importante que basemos nuestras prácticas de lectura en actividades reales, relacionadas con la vida diaria, y con objetivos prácticos y muy motivadores.

Una actividad muy sencilla que podemos realizar cuando los niños comienzan a captar el concepto de lectura, y empiezan a ser capaces de unir letras, es la Gymkana de Palabras. Con ella conseguiremos ofrecer a los niños una fuerte motivación para esforzarse a leer algunas palabras.

Solo necesitamos pequeños trozos de papel en los que escribiremos las pistas, y un “premio” que será el “tesoro” que tendrán que buscar.

El tesoro puede ser cualquier cosa que se nos ocurra que le pueda hacer ilusión al peque: un chocolate, un juego educativo, incluso algo que hagamos nosotros. Para nuestra primera gymkana yo hice una pequeña libretita (porque le encantan las cosas en miniatura J) usando tan solo papeles de colores y goma EVA. Me quedó así:

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Para el tesoro, el único límite es la imaginación.

Después, prepararemos las pistas. En cada papel ponemos el nombre de un lugar de la casa. Tanto el número de pistas como la dificultad de las palabras dependerán del nivel de lectura en el que está el niño.

Podemos escribirlas a mano o imprimirlas. En este caso, yo opté por escribirlas a mano siguiendo la metodología Montessori (consonantes en rojo y vocales en azul).

Nuestras pistas fueron pocas y con palabras sencillas, ya que nos estamos iniciando en la lectura:

  • Cama.
  • Mesa de comer.
  • Tele.
  • Nevera.
  • Bañera.
  • Niko.
  • Sofá.

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Al día siguiente podemos volver a hacer la gymkana con las mismas pistas pero en diferente orden. De esta manera las palabras ya les suenan del día anterior y le resulta más fácil leerlas usando el contexto. Después, podemos ir inventando nuevas gymkanas, usar diferentes zonas de la casa, palabras más complejas, listas más largas… según vayan avanzando en su nivel de lectura.

Aprender a leer jugando es el motivador más fuerte que podemos encontrar. Encontrar el tesoro es una motivación y una alegría enorme para ellos. Se esfuerzan en leer con un entusiasmo que ojalá les dure toda la vida.

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Tips de auto-protección para niños

Tips de autoproteccion

Aunque vivimos en un mundo maravilloso, también está lleno de peligros. Y los niños son especialmente vulnerables a algunos de ellos. Principalmente al ataque o agresión de desconocidos y también, tristemente, conocidos. Por eso, no nos queda más remedio que enseñarles a protegerse. Es nuestra responsabilidad hacerlo, pero debemos tener cuidado de hacerlo de forma que se sientan fuertes y capaces, pero nunca asustados y con miedo al mundo.

La web AnxiousToddlers.com nos da algunos consejos sobre acciones sencillas que los niños pueden realizar para autoprotegerse cuando estén en peligro o se sientan inseguros:

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Si convertimos el aprendizaje en un juego, será mucho más fácil.

Ojalá nunca necesitamos poner en práctica estos aprendizajes. Pero si llegase el momento, es mejor estar preparados.

 

 

Máquina de sumar DIY para preescolares

Maquina de sumar

Hoy os presento la máquina de sumar que hemos hecho en casa. Podemos utilizarla desde los 4 ó 5 años. Con ella, los niños empiezan a comprender el concepto de “suma” (añadir una cantidad a otra o juntar varias cantidades) mientras se divierten jugando con materiales manipulativos.

Como siempre, está elaborada con materiales que tenemos en casa o que son muy fáciles y baratos de conseguir.

MATERIALES:

  • Caja de cartón mediana.
  • Tubos de papel higiénico.
  • Pequeños botecitos de cartón.
  • Goma EVA o cartulinas.
  • Cinta de embalar o de pintor.
  • Papel de regalo, papel de scrapbook o témperas (opcional).
  • Cuentas de manualidades o pompones pequeños.
  • Tijeras.
  • Cúter.
  • Pegamento.
  • Cola fuerte o silicona caliente.
  • Rotulador.
  • Cinta adhesiva de imán o velcro adhesivo.
  • Papel de plastificar.

PASOS:

Primero, escogemos la caja. No es necesario que sea muy grande. La que yo escogí  era blanca, para no tener que complicarme demasiado decorándola. La decoración, por supuesto, es opcional, y dependerá del niño, de sus gustos, y del tiempo y las ganas que tengamos 😉 Cualquier caja no demasiado grande servirá.

Para darle forma, primero cortamos con un cúter la tapa delantera, dejando un pequeño borde inferior, y la reservamos para usarla después.

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Después, cortamos también los laterales, dejando un borde inferior del mismo ancho que el delantero. Por último, cortamos la lengüeta posterior.

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Nos quedará así:

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Pegamos la tapa delantera que hemos reservado sobre la tapa trasera, para que quede así:

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Para evitar que los niños se corten con el cartón, pegamos cinta de embalar o de pintor en los bordes.

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Ahora colocamos los accesorios que nos ayudarán a realizar las sumas.  Para al recipiente principal en el que caerán las cuentas yo utilicé un bote vacío de Pringles y lo forré con papel de Scrapbook. Puede servirnos cualquier botecito de cartón.

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En las esquinas laterales colocamos 2 botecitos más pequeños para almacenar las cuentas (yo usé botecitos de siembra).

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Cuando lo pegamos todo, queda así:

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Ahora preparamos los “toboganes” por los que se deslizarán las cuentas. Usamos 2 tubos de papel higiénico. Para decorarlos, yo los plastifiqué con papel de scrapbook. También podemos pintarlos, o dejarlos como están. Los pegamos con silicona caliente o con cola fuerte, y quedará así:

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En la parte superior ponemos el nombre “Máquina de sumar” con letras de goma EVA o de cartulina.

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En el borde del cajón delineamos los espacios donde colocaremos los números para realizar la suma y pegamos cinta adhesiva de imán o velcro adhesivo.

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Por último, ponemos cuentas de manualidades o pompones de 2 colores en los botecitos reservados para ello, y ya tenemos la máquina terminada.

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Ahora preparamos los números para las sumas. Adaptaremos las cantidades al nivel de los niños. Aquí podéis descargar la plantilla de números hasta el 20. Para que sean más resistentes, podemos pegarlos en cartulinas y plastificarlos.

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Por detrás les ponemos imán o velcro.

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Y ya estamos listos para sumar.

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¿CÓMO LO HAREMOS?

Escogemos las 2 cantidades que queremos sumar, y las ponemos en la máquina de sumar para poder verlas. Cogemos del botecito de la izquierda la cantidad de cuentas o pompones que indica la primera cifra, y las tiramos por el tobogán de la izquierda, para que caigan en el bote centra. Después hacemos lo mismo con las cuentas de la derecha; cogemos las que indica la cifra de la derecha y las dejamos caer por el tobogán de la derecha.

Todas se habrán juntado en el bote central. Ahora solo tenemos que contarlas, buscar la cifra del resultado entre los números, y colocarlo en su lugar para que la suma esté completa.

 

Así de fácil y divertido es aprender a sumar jugando 😉

Milagros, ¿por qué unas personas los reciben y otras no?

Milagros

Hace unos días, una persona muy querida por mí reflexionaba sobre cómo a veces, con la mejor intención, compartimos situaciones en las que alguien ha vivido un milagro, y personas que no lo han vivido y lo anhelan, se sienten tristes, frustradas, e incluso dudan de su fe.

Yo, personalmente, nunca he vivido un milagro, tal como lo entendemos. Nunca he experimentado un acontecimiento sobrenatural que resolviese una situación que escapaba a mi control. Y os aseguro que ha habido momentos en los que lo he necesitado, y he orado por ello. Pero no llegó. Sí he podido sentir Su cariño, Su abrazo, Su ánimo, Su ayuda, Su dirección. Pero no el milagro.

Aun así, he escuchado historias de personas que sí han experimentado vivencias así. Y las creo. Porque sé que Dios tiene la capacidad y el deseo de hacerlo.

Pero esos milagros suceden hoy en día en muy raras ocasiones. Mientras unas pocas personas son milagrosamente sanadas de su enfermedad, la gran mayoría tiene que luchar duras batallas para vencerlas, y no siempre lo consiguen. Mientras unas pocas personas reciben soluciones milagrosas para sus problemas económicos, la mayoría tiene que luchar, hacer cuentas, apretarse el cinturón, pedir prestado. En ocasiones, perder su coche, su casa, pasar hambre…

No puedo dejar de preguntarme, ¿por qué sucede de esta manera? ¿Tiene Dios favoritos? ¿Es porque esas personas no tienen fe?

Pensando en esto, me vienen a la mente 2 personas a las que admiro mucho:

Una de ellas es Bethany Hamilton. Ella era una prometedora surfista que empezaba a triunfar en el mundo del surf profesional. Cuando tenía 13 años, un tiburón le atacó y le arrancó el brazo. De camino al hospital perdió tanta sangre que los médicos no comprendían cómo continuaba con vida. Dijeron que Bethany era un “milagro vivo”. Pero, si Dios quería hacer un milagro en la vida de Bethany, ¿no podía haber evitado que le atacase el tiburón? ¿O al menos haber permitido que conservase el brazo? ¡Vaya birria de milagro!

La otra persona es Nick Vujicic. Nick nació sin brazos ni piernas. Siendo aun un niño, lloraba y oraba para que Dios le diese brazos y piernas. Él cuenta cómo oraba con fe, convencido de que Dios lo haría, respondería su oración. Pero los brazos y las piernas nunca aparecieron. Su milagro nunca llegó.

Hoy en día, Bethany y Nick tienen ministerios con los que ayudan a otras personas a superar sus dificultades y a encontrar a Dios a través de ellas. Cuando les preguntan si les gustaría que su vida y sus circunstancias hubiesen sido diferentes, los dos responden lo mismo:

-“No, porque esto me ha permitido alcanzar a muchas más personas de las que hubiese alcanzado si esto no me hubiese sucedido.”

No tengo la respuesta a la pregunta inicial. No sé por qué tantas veces oramos con fe, y los milagros que necesitamos (o creemos necesitar), no llegan. Lo que sí sé es que a veces olvido que la prioridad de Dios no es que estemos cómodos, ni sanos, ni que seamos felices. Su gran y única prioridad es que seamos salvos. Y con ese objetivo en mente tomará todas Sus decisiones.

Si tiene que utilizar mi sufrimiento para llegar a mi corazón, lo hará. Y si tiene que utilizar mi sufrimiento para llegar al corazón de otras personas, también lo hará. Y no hay un privilegio más grande.

Cuando Jesús dijo, poco antes de morir, “en el mundo tendréis aflicción”, nos lo dijo a nosotros. No se lo dijo a los incrédulos. Hablaba con nosotros, los creyentes de todas las épocas, los que en teoría tenemos fe. Él sabía que, a pesar de nuestra fe, caeríamos enfermos, entraríamos en bancarrota y enterraríamos seres queridos.

No se trata de cuánta fe tenemos, sino de qué tipo. Se trata de que nuestra fe no se aferre a la capacidad de Dios para solucionar nuestro problema, sino a Su amor. Que seamos capaces de ver nuestras circunstancias a través de Sus ojos. De recordar en cada momento que Dios puede y quiere chasquear los dedos y solucionar nuestra situación. Pero que si no lo hace, es porque hay un plan mucho más grande y profundo que nuestra comodidad temporal en esta Tierra. Y que algún día entenderemos.

Y mientras tanto, ¿qué? ¿Qué hacemos con nuestro sufrimiento?

Joni Eareckson Tada cuenta una experiencia preciosa que nos puede servir de ejemplo. Ella quedó tetrapléjica a los 19 años tras realizar un mal salto a una piscina. Desde entonces se dedica, entre otras cosas, a llevar muletas y sillas de ruedas a África, donde no disponen de esos “lujos”. En una ocasión, viajó a África para entregar un cargamento de sillas de ruedas. Cuando llegaron, se había reunido una multitud. Había muchas más personas que sillas de ruedas. Así que, con gran dolor, la única solución que se les ocurrió fue sortearlas. Una a una fueron entregando las sillas a los afortunados, entre los aplausos de todos los asistentes, hasta que se agotaron. Cuando terminaron, los que no habían recibido sillas felicitaron a los que sí lo habían conseguido, y se marcharon a casa.

¿Qué hacemos mientras tanto? ¿Mientras llega el día en el que entenderemos por qué unos sí y otros no? Pues regocijarnos en las manifestaciones de Su amor y cuidado que se expresan en forma de milagros en la vida de otras personas; alegrarnos con ellos. Y utilizar nuestro dolor para alcanzar otros corazones sufrientes como el nuestro.  Nuestro propio sufrimiento nos da empatía con el sufrimiento ajeno. Podemos identificarnos con el llanto de los demás, porque nosotros mismos hemos llorado. Y llevarlos a la fuente de Consuelo más profundo.

“Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros.” (2 Corintios 1:4)

Al fin y al cabo, eso es lo que hizo Jesús.

Precauciones para ir a la montaña con niños (o lo que una víbora me enseñó)

Precauciones montanya

En nuestra familia amamos la naturaleza. Nos encantan los animales, la playa y la montaña. La naturaleza es el mejor lugar en el que los niños pueden crecer y desarrollarse, y el más estimulante para aprender.

La peque también ama la naturaleza, y parece un cervatillo correteando y saltando cada vez que se encuentra rodeada de verde o de mar. Ahora que ya no es tan peque, hemos empezado a hacer excursiones más largas por la montaña, para que siga aprendiendo a disfrutar de la naturaleza y a protegerla. Tenemos el privilegio de vivir rodeados de espacios naturales a muy poca distancia de nuestra casa. Esto tiene una ventaja y una desventaja. La ventaja es que podemos hacer preciosas excursiones de senderismo conduciendo tan solo 5 minutos. La desventaja es que, cuando nos desplazamos cerca de casa, corremos el riesgo de confiarnos, porque total, estamos “aquí al lado”. Y olvidamos que la naturaleza es tan maravillosa como impredecible. Y debemos tomar precauciones necesarias, especialmente cuando vamos con niños.

Fui muy consciente de ello hace unas semanas, cuando la peque y yo solas fuimos a hacer una de esas excursiones al lado de nuestra casa. Decidimos inspeccionar un río que está a unos 7 minutos en coche. El depósito de gasolina estaba casi vacío, pero no me importó porque íbamos muy cerca. Así que puse en una mochila una botella de agua, una toalla pequeña y el móvil, y nos pusimos en marcha. Mientras caminábamos por el pequeño sendero rumbo al río, mi hija iba jugando y saltando feliz. Comenzó a caminar hacia atrás mientras me hablaba. Y entonces vi 2 pasos detrás de ella lo que yo creí que era una culebra. Instintivamente le grité que se parase, y sorprendentemente y sin que sirva de precedente, ella se paró en seco por primera vez en su vida.

Decidimos aprovechar el regalo que nos había hecho la naturaleza, y observar a la culebra, cómo se desplazaba, hablar de los reptiles… Y en ese momento me di cuenta de que no era una culebra; era una víbora. Y mi hija había estado a 2 pasos de pisarla.

Tras observarla unos minutos y hacer algunas fotos, seguimos nuestro camino. Pero yo no podía dejar de pensar en lo que podía haber pasado si la llega a pisar, y en la cantidad de temeridades que yo había cometido: no llevaba ningún tipo de material sanitario para emergencias, no tenía trazada una ruta mental hasta el hospital más cercano (en momentos de tensión es difícil tomar este tipo de decisiones si no están planificadas con anterioridad), no tenía gasolina en el depósito… Porque, claro, estábamos “ahí al lado”, y perdemos la sensación de peligro cuando estamos cerca de casa.

Esa misma noche hice una pequeña investigación sobre las precauciones básicas que debemos tener SIEMPRE que vayamos a la montaña con niños. Y aquí las comparto con vosotros:

  • Planificar la ruta con antelación, y tener a alguien al tanto de dónde vamos a estar y cuánto esperamos tardar.

  • Llevar el móvil totalmente cargado, y si es posible, movernos por zonas con cobertura.

  • Tener trazada mentalmente el camino que realizaremos hasta el centro de urgencias más cercano en caso de necesidad.

  • Tener el depósito de gasolina del coche lo bastante lleno para realizar un desplazamiento de emergencia a un hospital lejano.

  • Llevar ropa y calzado adecuados (aunque haga calor).

  • Caminar usando un palo, especialmente cuando caminemos por zonas en las que no veamos el suelo.

  • Llevar en la mochila un pequeño botiquín que contenga al menos:

    • Antiséptico.

    • Ibuprofeno.

    • Gasas y vendas.

    • Repelente de insectos.

    • Lápiz de amoniaco para las picaduras.

    • Colirio para los ojos en caso de irritación.

    • Medicación personal si alguien la necesita.

    • Pinzas

    • Suero fisiológico.

    • Una hoja de bisturí.

¿Qué debemos hacer en caso de que se produzca una picadura de víbora?

  1. Restringir el movimiento de la zona mordida y mantenerla por debajo del nivel del corazón.
  2. No cortar ni succionar. Tampoco aplicar frío.
  3. Realizar un vendaje compresivo o un torniquete suave.
  4. Ir rápidamente al centro de urgencias más cercano. Si hemos podido identificar la víbora, mejor. Pero no debemos ponernos en riesgo acercándonos demasiado con el fin de identificarla.

¿Y qué hacemos si somos atacados por un enjambre de abejas?

  1. Cubrirnos el rostro y cerrar la boca.
  2. Coger a los niños en brazos y correr.
  3. Buscar refugio. Puede ser el coche, una casa cercana, un lugar oscuro, cubrirnos con algo… Lo que se nos ocurra y tengamos a mano.
  4. Las abejas pararán el ataque cuando no tengan sensación de peligro.
  5. Una vez se hayan parchado, hay que retirar los aguijones con cuidado para sacar también el saquito de veneno.
  6. Aplicar frío sobre las picaduras.
  7. Si son muchas o el ataque lo ha recibido un niño, realizar un chequeo médico cuanto antes.

Para poder disfrutar de la naturaleza con seguridad, es imprescindible que enseñemos a los niños a observarla y moverse en ella. Deben aprender cómo caminar, cuándo correr y cuándo no, dónde pisar y dónde no, qué pueden golpear y qué no deben golpear…

 

¡Y ahora sí, ya estamos listas para nuestra próxima excursión! 😉