Lo que todo padre debe saber acerca del Instagram actualizado

Instagram actualizado

Cuando hablamos de la educación de niños mayores y adolescentes, una de las primeras preocupaciones que nos vienen a la mente son las redes sociales. En muy pocos años se han convertido en un “imprescindible” en la vida de mucha gente, especialmente (aunque no únicamente) joven. Ocupan casi la totalidad del tiempo libre de nuestros hijos, y su influencia sobre su vida y su carácter es descomunal. Se trata de un tema crucial.

Soy partidaria de posponer el uso de las redes sociales el mayor tiempo posible. Pero la realidad nos dice que cuando un niño o adolescente ha decidido tener una red social, lo va a hacer, aunque lo tenga prohibido. Lo hará en el móvil de un amigo o en el colegio. Pero lo hará. Por eso es imprescindible que los padres no formemos en todas esas aplicaciones que nuestros hijos están usando. Debemos tener la capacidad de monitorizarles, protegerles e instruirles en su uso correcto, para reducir al mínimo posible (tristemente nunca será a 0) el peligro potencial que representan.

La web Brave Parenting ha publicado un artículo excelente sobre la aplicación de moda entre los adolescentes: Instagram. Nos explica cómo funciona, de qué manera se pueden ocultar contenidos a la vista de los padres, y ofrece consejos para minimizar riesgos. Aquí lo tenéis. Espero que os sea muy útil.

Batalla por las almas

Hay unas pocas corporaciones gigantes batallando brutalmente para ganar las almas de nuestros niños (y dinero en sus bolsillos). Por “alma” me refiero a su entera existencia, y por “dinero” me refiero a miles de millones.

Aparte de Google, quien es un claro líder con sus esfuerzos por ser el primero de la clase, 3 redes sociales gigantes: Facebook, Instagram (ahora en poder de Facebook) y Snapchat están vergonzosamente copiando características unos de otros con el fin de cautivar  la atención de nuestros niños. El último año, Snapchat se colocó a la cabeza de sus competidores capturando el 79% del tiempo y las vidas de nuestros adolescentes. Fue el primer año que Facebook no se llevó la corona. Todo el mundo tomó nota y pasó a la acción.

Si las fotos que desaparecen han funcionado tan bien para Snapchat, ¿por qué no añadirlas a instagram?

Si las historias han funcionado tan bien para Snapchat, ¿por qué no añadirlas a Instagram y Facebook?

Con la adición de las nuevas características, los gurús de las redes sociales están promoviendo Instagram como la app número 1 en la que debemos estar. El decline del uso de Snapchat es grande, pero eso significa que Instagram (con sus nuevas características tipo Snapchat) será el lugar en el que nuestros hijos querrán estar.

En el pasado, Brave Parenting recomendó Instagram para la introducción en las redes sociales. Pero con la tecnología, los cambios suceden rápido, y con ello, nuestras recomendaciones cambian también.

Lo que necesitas saber acerca de Instagram

Instagram, con más de 600 millones de usuarios, es una aplicación que abarca todo, tanto para adolescentes como para adultos. Para adolescentes contiene popularidad, conversaciones privadas e irrastreables, fotos y contenidos que desaparecen, auto-promoción, pornografía y forma de conectar/ligar –todo junto en una precaria aplicación.

Es imperativo entender que esta aplicación es GRATIS porque puede VENDER las fotografías y vídeos que cuelgas, y porque los anunciantes pagan grandes sumas de dinero para obtener la atención de jóvenes niños y adolescentes. Si no estás familiarizado con la aplicación, ésto es lo que necesitas saber:

  • La característica más novedosa es Instagram Direct, que permite enviar y recibir fotos y vídeos que “expiran”. Así es como los niños compartirñan sus fotos desnudos, acuerdos de drogas y acoso –entre otras cosas. Los usuarios pueden bloquear a ciertas personas para que no les envíen mensajes o fotos, pero Instagram Direct no se puede bloquear completamente. Hay formas sencillas de conseguir capturas de pantalla de fotos de Instagram Direct fuertemente deseadas. Los cual confirma el hecho de que NADA ES PRIVADO O DESAPARECE REALMENTE en la red.
  • Las historias, como en Snapchat, en una característica añadida recientemente. En su intento de “crear conexiones más profundas” y de ayudar a la gente a “contar historias más ricas”, han añadido la posibilidad de etiquetar las historias, añadir web links, así como buscar historias a través de hashtags y localizaciones.
  • Recientemente Instagram ha sido considerada la peor aplicación para la salud mental y el bienestar en un estudio reciente. El uso de esta aplicación conduce a un aumento de la ansiedad, la depresión, el bullying y el síndrome de FOMO (“miedo a perderse algo”). Además, esta aplicación es bien conocida por destruir la autoestima de las niñas jóvenes mediante la comparación y la competición.
  • Los hashtags son muchísimos, y permiten a los usuarios buscar y “trolear” archivos de temas como #desnudossnapchat #golpeame #suicidio.
  • Usando la opción “BLOG”, los usuarios pueden tener acceso sin filtro a Facebook, Twitter, Google y Tumblr (conocido por contener abundante porno) –todo ello sin salir de la aplicación. Combinado con la capacidad de BORRAR EL HISTORIAL DE BÚSQUEDAS, se convierte en malas noticias para los padres.
  • El modo MAPA de Instagram puede ser encendido fácilmente para permitir localizar las fotos o vídeos. Esto es especialmente preocupante para niños con perfiles públicos, ya que extraños podrán conocer su localización exacta.
  • Las cuentas privadas pueden prevenir que personas no deseadas vean el contenido de tu hijo. Tú debes aprobar cualquier petición de seguir a tu hijo. No obstante, una cuenta privada no impide que tu hijo busque y siga a personas inapropiadas.
  • SPAM o FINSTA son segundas cuentas que los niños crean para esconder contenido. Ellos mantienen su cuenta original (con el mejor contenido, donde mamá me sigue), mientras que las cuentas SPAM o FINSTA las utilizan para tener una comunicación más privada con amigos cercanos.
  • Pronto, Instagra, quiere que hagas tus compras a través de la aplicación.
  • Los términos de uso de Instagram establecen que debes tener 13 años para tener una cuenta. Esto no es porque quieren proteger a los niños de 12 años, sino para protegerse ellos mismos bajo la ley COPPA. Los términos del servicio también establecen que Instagram tiene el derecho de USAR o VENDER cualquiera de tus fotos (por las que ellos cobrarán pero tú no), información personal, likes y preferencias.

Lo que necesitas hacer como padre

Primero, considera estas buenas prácticas cuando decidas permitir a tu hijo tener una red social, sea Instagram u otra.

  • Permite una sola plataforma. No hay necesidad de extender la adicción y los peligros a múltiples plataformas.
  • Crea la cuenta CON tu hijo. Debes ayudarle a crear el nombre de usuario (¿será su nombre real?) así como poner una contraseña que SOLO TÚ conozcas. Los padres necesitan enseñar a sus hijos a usar las redes sociales, y esto solo se puede hacer teniendo acceso único a la contraseña. Sin normas y estándares de uso, el cyberbullying y la vergüenza están completamente fuera de control entre los adolescentes. Los padres necesitan enseñar buen carácter monitorizando su actividad y enseñándoles amabilidad, auto-control y autoestima.
  • Haz la cuenta PRIVADA. La población mundial de las redes sociales no necesita tener acceso a tu hijo.
  • Permite amigos/seguidores con un grado de separación. Si no le permitirías a tu hijo salir con cierta persona, no necesitan ser amigos en las redes sociales. El propósito de una red social nunca debería ser acumular miles de seguidores –este es un propósito completamente equivocado. Un grado de separación con amigos.
  • Responsabilidad. Asegúrate de que hay alguien más (o tú mismo) siguiendo a tu hijo, que pueda reportarte cualquier actividad alarmante. Puede ser una tía o un tío, un hermano mayor, un mentor, su antigua canguro, o quienquiera que tengas.
  • Nada de selfies. Esta es una moda completamente normalizada en nuestra cultura. No te conformes. No hay nada de humilde, modesto ni saludable en colgar fotos de uno mismo buscando validación y alabanza.

Debido a las nuevas características evasivas que Instagram ahora ofrece, junto con la falta de control parental, Brave Prenting ya no recomienda esta aplicación como aplicación introductoria. Combinando las nuevas características con las investigaciones que verifican los problemas de salud mental, es incluso difícil recomendarla para adultos. Sus atractivas y voluminosas características son suficientes para cautivar y enganchar a adultos fuertemente auto-disciplinados. ¿Cuánto más atrapará el cerebro en desarrollo e inmaduro de un niño?

Considera si Instagram es realmente seguro y necesario para tu hijo, o no. Si tu hijo tiene 15 años o menos, nuestro consejo es que le niegues Instagram al menos hasta los 16, o incluso más tarde, dependiendo del niño. Cada niño es diferente, pero para aquellos que tienden a obsesionarse, consumir media, abrazar modas culturales y tomar riesgos, es más peligroso. Dicho de otro modo, es demasiado bueno para resistirse, lo cual lo hace peligroso.

Tu decisión de permitirla o prohibirla afectará eternamente a la persona en que se convertirá tu hijo. La aplicación pondrá a prueba su carácter, integridad valores morales y decisiones. La indecisión como padre no es una opción; no te exime de responsabilidad. La conclusión es la siguiente: si la permites, eres responsable de monitorizar y entrenar a tu hijo en el uso correcto (no el abuso).

 

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Carta a mis hijos: Por qué digo “no” a la electrónica

El siguiente artículo no es mío. Es de una maravillosa escritora que se llama Renee Robinson y cuyos escritos os invito a seguir. Comparto al 100% las palabras de este artículo y por eso lo comparto con vosotros, esperando que sea una bendición para vuestra vida como lo ha sido para la mía.

No quisiera que se malinterprete este atículo. Ni la autora ni yo estamos en contra del uso de aparatos electrónicos. Sé que bien utilizados son una buena herramienta de aprendizaje y diversión (una herramienta; no la única como a veces parece). Pero nos rebelamos contra el uso indiscriminado que se hace de ellos, utilizándolos tanto en casa como fuera de ella con el objetivo de mantener a los niños quietos y callados, haciendo así nuestra vida tristemente “más fácil”, y sin pensar en el mensaje que estamos transmitiendo a nuestros hijos.

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photo credit: dcosand via photopin cc

Queridos hijos:

¿Recordáis el día que fuimos a la farmacia y la señora dijo: “Sois los primeros niños que he visto en todo el día que no llevan nada en las manos.” ¿Recordáis cómo se maravillaba de que no necesitabais un dispositivo electrónico para entrar a la tienda? Sé cómo os hicieron sentir sus palabras. Sé cómo os recordó que sois diferentes porque vuestra mamá limita vuestro uso de la electrónica. Sé que también era otro recordatorio.

El mismo recordatorio que recibís cuando salimos a comer y os dais cuenta de que todos los niños están jugando con sus teléfonos y iPads en lugar de hablar con sus padres. Sé que fue un recordatorio de esos eventos deportivos en los que sentís que sois los únicos niños a los que sus padres hacen animar a sus hermanos en lugar de dejar que se entierren en sus teléfonos. Sé que fue otro recordatorio de que os sentís diferentes en esta era electrónica en la que vivimos.

Pues bien, chicos, no sois vosotros. Soy yo. Yo siendo egoísta, tal vez. Mirad, no puedo soportar perderme un momento con vosotros. Dejadme que os explique.

Quiero hablar con vosotros cuando salimos a comer. Quiero escuchar vuestras preguntas. Quiero tener oportunidades de formaros. Quiero dejar espacio para la conversación que nos puede llevar más profundo. Y si siempre estáis distraídos con aparatos electrónicos, bueno… me perderé esos momentos.

Podría daros todas las estadísticas acerca de los dañinos que son para vuestro desarrollo, vuestra capacidad de atención y vuestra habilidad para aprender. Aunque todas estas son razones válidas para mantener lejos los aparatos electrónicos, esa no es la razón principal por la que os digo que no tantas veces. Es más que eso. Mucho más. Necesito que lo entendáis.

Cuando estamos juntos, quiero todo de vosotros. Completos. Quiero experimentaros. Experimentaros de verdad. Pero no puedo hacerlo cuando hay un aparato electrónico entre vosotros y yo. Actúa como una barrera. Quiero ver lo que trae vida a vuestros ojos. Quiero ver el asombro y la magia cruzar vuestro rostro mientras descubrís las maravillas de este mundo. Quiero miraros mientras resolvéis cosas. Quiero veros procesar la vida, desarrollar vuestros pensamientos. Quiero conoceros. Quiero conocer lo que os apasiona. Quiero observaros mientras descubrís los dones y talentos que Dios os ha dado. Y cuando os escondéis detrás de una pantalla, me pierdo todo eso. Y mi tiempo con vosotros… bueno, se habrá acabado en un abrir y cerrar de ojos.

Quiero guiaros en la comprensión de la vida y de quién sois. Chicos, los niños de hoy están hambrientos de atención, de conexión y relación verdaderas. Yo no quiero que vosotros estéis hambrientos. Es por eso que digo “no”. Sé que alimentar vuestro deseo de jugar con vuestros aparatos es como daros un caramelo. Satisface por un momento, pero no nutre a largo plazo. Hace más daño que bien.

No quiero mirar atrás cuando esté fuera de las trincheras de la educación de los niños, y lamentar un solo segundo que tuve con vosotros. No quiero simplemente sobrevivir. Quiero prosperar en esta vida con vosotros. Estamos juntos en ella. Somos una familia.

Sí, cuando estamos esperando en la consulta del médico durante una hora, sería más fácil manteneros callados con mi teléfono. Pero si lo hiciera, me temo que os estaría enviando un mensaje que dice que prefiero que estéis en silencio antes que oír las preciosas palabras que salen de vuestros labios.

No puedo soportar la idea de permitir que os perdáis las maravillas y los misterios de este mundo. Cuando estáis paralizados en una pantalla, os perdéis la belleza de este mundo. En cada momento, la belleza está esperando a ser descubierta. No quiero que os la perdáis.

Quiero que estéis cómodos con vosotros mismos. No quiero que sintáis la necesidad constante de ser entretenidos o distraídos. Si permanecéis detrás de una pantalla, nunca experimentaréis ser sencillamente vosotros, solos con vuestros pensamientos. Quiero que aprendáis a pensar, a reflexionar sobre la vida, a hacer descubrimientos, a crear. Habéis sido dotados por Dios de maneras increíbles. Quiero que esos dones florezcan. No pueden florecer en el brillo de una pantalla. Necesitan vida, vida real, para salir a la luz.

Quiero que tengáis confianza en quién sois. Quiero que seáis capaces de mirar a la gente a los ojos, e inspirarles vida. Si os permito que viváis detrás de una pantalla, tendréis muy poca práctica en eso de mirar a los ojos. Para conocer a alguien de verdad, tienes que mirarle a los ojos. Son la ventana a su corazón. Puedes ver lo que no se puede ver en el
Ciberespacio.

Cuando os digo que nada de aparatos, os estoy dando un regalo. Y me estoy dando a mí misma un regalo. Es el regalo de la relación. Verdadera conexión humana. Es preciosa y un tesoro. Y significáis tanto para mí que no quiero perderme ni un segundo de ella.

Me encanta cómo Dios creó vuestra mente. Me encanta escuchar la forma en que pensáis y procesáis la vida. Me encanta ver lo que os hace reír. Me encanta ver esos ojos abrirse de par en par cuando hacen un nuevo descubrimiento. Y cuando vuestra cabeza está detrás de una pantalla, me pierdo todo eso. Y vosotros también.

En esta vida tenemos pocos animadores. En esta familia nos animaremos unos a otros. Sé que es aburrido sentarse durante una clase de natación y mirar a tu hermano aprender a nadar. Sé que es aburrido sentarse durante dos horas en un entrenamiento de baseball. Y sinceramente, sería fácil para mí daros el iPad y manteneros callados y ocupados. Pero todos perdemos mucho cuando hacemos eso. Vosotros os perderéis ser testigos de los nuevos logros de vuestros hermanos. Le privaréis de que la alegría de ese momento brille sobre vosotros. Os perderéis lo que significa animarnos unos a otros.

Quiero que crezcáis sabiendo que el mundo no gira alrededor vuestro (algún día, vuestra esposa me lo agradecerá). Quiero que aprendáis a daros a vosotros mismos… dar vuestro tiempo, vuestros talentos, vuestros tesoros. Si os distraigo con aparatos electrónicos cuando deberíais estar animando a vuestro hermano, simplemente os estoy diciendo que vuestra felicidad es más importante que entregar vuestro tiempo a otra persona. Este mundo necesita más generosidad. Este mundo necesita más conexión. Este mundo necesita más amor. No podemos aprender esto detrás de una pantalla.

Quiero educar hijos que sepan cómo mirar profundamente en los ojos de las personas que aman. Quiero que mis futuras nueras sepan lo que es tener un marido que las mira a los ojos porque conoce el valor de las relaciones humanas y el tesoro del amor. Y esto se comunica mejor mirando a los ojos.

Quiero ver cómo vuestro rostro se ilumina ante la majestuosidad de la vida –no el brillo de una pantalla. Quiero todo de vosotros. Porque solo os tendré por un tiempo muy corto. Cuando hagáis las maletas para ir a la universidad, quiero mirar atrás sin remordimientos hacia el tiempo que pasé con vosotros. Quiero mirar atrás y recordar cómo vuestros ojos brillaban mientras hablábamos. Quiero mirar atrás y recordar cómo conocía todos esos diminutos detalles de vuestra vida porque teníamos el tiempo para aburrirnos juntos.

No pasa nada por estar aburrido. Podemos aburrirnos juntos. Y podemos descubrir nuevas cosas juntos.

Os quiero. Os quiero demasiado para callaros con un teléfono, una tablet o una consola. Y ni siquiera puedo disculparme, porque no lo lamento. Hago esto para no tener que lamentarlo algún día.

Con todo mi amor,

Mamá

Puedes leer el post original aquí:
http://renee-robinson.com/a-letter-to-my-sons-the-real-reason-i-say-no-to-electronics/